| La Ruta Vega del Escabas, comienza en Priego,
villa en la que podemos encontrar una variada artesanía:
Alfarería, actividad artesanal principal de Priego, de la
que ya hay referencias en el XVIII.
La producción tradicional ha sido siempre de utensilios
para el fuego, para el agua y para la conserva de alimentos; fabricados
en barro blanco y también vidriado. Los botijos de invierno
y verano son los recipientes más numerosos.
Al cruzar Priego podemos visitar algunos alfareros que trabajan
cara al público, elaborando preciosas piezas con sus manos.
Además de mimbre. Antes se fabricaban cestas de la compra,
grandes cuévanos y cestos para la recolección de la
aceituna. En la actualidad además se elaboran bandejas para
la ropa planchada, marcos de espejos, paneras, etc.
Tras dejar Priego, nos dirigimos hacia Cañamanes. A pocos
metros de la salida de Priego nos desviamos a la derecha, comenzamos
un descenso por un sendero en busca del curso del agua. En el valle
cultivos de agricultura tradicional. Continuamos descendiendo para
ir a un frondoso bosque de galería, que acompaña en
todo momento al Río Escabas en sus rápidos y cascadas
con aguas puras y cristalinas. Es al fin y al cabo, el Escabas,
un río truchero, en el que hay un coto de pesca sin muerte.
Llegamos al Puente Romano, de aspecto majestuoso, impasible al paso
de los siglos.
Comenzamos a ascender, aproximándonos al cerro, desde donde
divisamos, en toda su belleza, la Hoz de Priego. La erosión
fluvial y el plegamiento de los materiales calizos han originado
este espectacular paisaje.
Con un poco de suerte, podremos ver innumerables aves rupícolas,
es decir ligadas a los roquedos: buitres leonados (Gyps fulvus),
halcones peregrinos(Falco peregri-nus), ratoneros y cernícalos;
son indiscutiblemente los reyes de este enclave. En este monte también
esta presente otra especie amiga de los grandes desniveles: el corzo;
señor de este territorio de romero, tomillo, aulaga, jara
blanca, almendros, olivos y encinas.
Volveremos posteriormente a bajar hacia el río, buscando
ahora el puente de hierro. Al cruzarlo podemos ver un resto de arqueología
industrial, “La antigua fábrica”, en la que se
producían mantas de lana de gran calidad. Próximo
a la fábrica se encuentra uno de los numerosos hornos, que
algunos de los vecinos conservan como legado familiar. Nuevamente
cruzamos Priego y nos dirigimos hacia el Parque de la entrada ,
aquí es donde finaliza esta Ruta tan especial de la Vega
del Escabas. |